31 octubre 2009

.. en Salón Calavera (II)


En este periplo por provincias mexicanas he vuelto a escuchar una y otra vez de esta obra de teatro musical. Me encontré a alguno de los actores, para ellos fue una experiencia que marcó su vida.

En San Luis, Carlos Reyes me regaló este cartel, no aparece el año, pero por el precio de $5000 (256€), me dijo, es evidente que fue antes de la devaluación del 93:



Y en Morelia, Manuel Ortega así lo contó: Poliedro Digital

Me gustaría viajar en el tiempo para asistir a una de las funciones, para ver a Alejandro sobre el escenario. Pero me conformo, qué remedio, con escuchar temas de la obra. Hoy comparto este en su voz:

De Salón Calavera: Poema con piano

30 octubre 2009

Me llamo Olimpo I



I


Me llamo Olimpo
y es nombre de varón
alto y bruñido por el aire,
es nombre de metal
moreno y madrigal a madres.
Me llamo así
desde la Sierra de Guerrero,
desde España,
desde Cataluña o de Provenza.
Me llamo Olimpo en castellano,
en latín, en griego, en náhuatl.
Esta palabra redonda
me designa.



Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

29 octubre 2009

.. en octubre 2009


Ya acabó octubre. Se realizaron las siguientes presentaciones de los libros de Alejandro Aura: “Cuentos y ultramarinos” y “El aura de Alejandro” en México.

En cada lugar se dió de una manera distinta, cada quien aportó su grano de arena. Poco a poco iré contando como fue, incluyendo imágenes y textos que se leyeron.



OCTUBRE


10México D.F.19h309a Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad...más..
12San Luis Potosí20hMuseo del Virreinato..más..
16San José Iturbide (Guanajuato)19hCasa de la Cultura..más..
17Santiago de Querétaro (Querétaro)20hLa Fábrica..más..
20Morelia (Michoacán)18hUniv. Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Gimnasio de usos múltiples Ciudad Universitaria
24Colima20hJardín libertad
29México D.F.13hMariano Azuela #121, Planta Baja, Anexo de la Confederación Nacional Campesina; Colonia Santa María la Ribera. Delegación Cuauhtémoc; (metro bús Buenavista).


28 octubre 2009

Me llamo Olimpo




NOTA: Este poema aparece en "Poesía 1963-1993"-Alejandro Aura, como un único poema, pero en el original mecanografiado está dividido en bloques numerados del I al XVII, con ligeras diferencias (que iré señalando) en alguno de ellos.

Simón lo grabó todo como un poema completo tal como está publicado, y creo que merece la pena escucharlo así, aunque siguiendo mi idea inicial publicaré cada fragmento tal como aparece en el original:


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

27 octubre 2009

.. de nuevo en el DF ..




.. presentación de los libros "El aura de Alejandro" y "Cuentos y ultramarinos". Será el próximo jueves a las 13h. La organizadora de este evento es Carmen Lechuga, a quien estoy agradecida por su saber hacer como gestora cultural, por lo fácil que ha sido la comunicación con ella a lo largo de estas semanas.



Paseando en diciembre pasado por Insurgentes, avenida de tamaño inimaginable en Madrid, cuarenta y siete kilometros que se saldrían de la ciudad, sentí un absurdo existencial de esos que te aplastan contra el asfalto y te cortan la respiración, "¿qué hacia en esta ciudad sin Alejandro?". En marzo la relación con la ciudad se suavizó, ahora siento que comienza una nueva historia de entendimiento entre ella y yo. Y me trae a la boca el sabor amargo a veces, dulce otras, intenso siempre de los poemas de "Volver a casa".


Todos las presentaciones: ver



26 octubre 2009

Antiquísimo



ANTIQUíSIMO


¡Malhayan el desprestigio y el prestigio!
Si sólo venimos a morir sobre la tierra
sobre la flor,
sobre las flores de la tierra,
déjenme arder
aunque sea
en la realidad olímpica y eterna de los sueños.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

25 octubre 2009

.. en Colima, Tirio o Tario


La calma de Colima me mece.



Se suspendió el evento del sábado por la lluvia y se cambió al domingo.





Encontré a primos de Tirio y Tario por doquier.

24 octubre 2009

Acosado



ACOSADO


A mansalva,
pasional
y sin tapujos,
con las rodillas
tiernamente
adheridas a la tierra,
suelto al viento
mi odio
como una causa
perdida.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

23 octubre 2009

.. en el camino a Colima.


Llegamos anoche a Colima desde Morelia, con etapa en Apatzingan, donde la magia y la música, el son michoacano, rodeó nuestra aventura.
Morelia, Tacámbaro, Paztcuaro, Apatzingán, Uruapan, Carapan, Purépero, Zapotlán en la noche, dejarán para siempre de ser puntos sobre un mapa de carreteras, porque ya se mezclaron con otros nombres: Rosario Ortiz, Pedro-Ignacio García-Quiroz, Raúl Eduardo González, Manuel Ortega, Juan Pascoe, Sue, Jaime Arrangoiz, Marta, Laura y Violeta cuya calidez e intensidad cambian la escala del mapa. Al que añadí un nuevo lugar, para responder cuando me pregunten y, ¿usted de dónde viene?, de Sueñámbaro, en Tierra Caliente, cerca, muy cerca de Apatzingan, "vayan", les diré, "allá también se puede soñar despierto".
En la carretera ascendente desde Uruapan, la luz del atardecer se extendía sobre la verde llanura, como un velo de seda que resalta los rasgos de un rostro, porque deja que la imaginación trabaje en completar esa belleza.
No fui capaz de fotografiarlo, pero sí esta nube que nos acompañaba, y que me recuerda a un sueño en el que Alejandro era una nube sobre la cima de altas montañas:



Mañana se presentarán acá los libros de Alejandro, informan en esta nota de prensa que contiene muchos datos incorrectos, lo cual permitirá en el futuro construir un Alejandro aún más polifacético de lo que fue:

Presentarán obra de Alejandro Aura

22 octubre 2009

Por entregas



POR ENTREGAS


¿Cómo hacer
al final de todo esto
para acusar
el brote
de una inminente
flor?


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

21 octubre 2009

Súplica



SúPLICA


Una más,
para inventarme
una tristeza nueva,
una locura nueva,
un apetito inédito
en mi gusto.

Una palabra más
a cambio
de mi tímida inocencia.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

20 octubre 2009

.. hoy en Morelia de Michoacán


Amaneció Morelia medio triste, y con melódicas canciones en el desayuno que la entristeció aún más. Pero poco a poco salió sonriente el sol. Triste pero bella, imponente, piedra, majestuosa. Patrimonio Cultural de la Humanidad. Se extiende la ciudad en el valle de Guayangareo (dice wikipedia), de manera que desde todas las largas calles la mirada descansa en el verde de las montañas, que la arropan.

Y así amaneció Alejandro un 24 de octubre de 2007: Amanecer indeciso. Lo recuerdo.

A las seis de la tarde, dentro del IX Encuentro de Arte y Cultura, organizado por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, estaré presentando los libros "Cuentos y ultramarinos" y "El aura de Alejandro" con Raúl Eduardo Gónzalez, José Luis Rodríguez Ávalos. Finalizará con la actuación musical de Fernando del Castillo y Juan Pablo Rivera a la guitarra.

19 octubre 2009

Mero 2 de octubre



MERO 2 DE OCTUBRE


Es que quiero
que se me olvide
todo
porque
ya apenas si puedo
sostener mi corazón.

Está sobrevolando
el helicóptero
muy bajo;
yo creo que anda rastreando
las huellas
de mis recuerdos.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

18 octubre 2009

.. en Querétaro: La Fábrica (I)


Pisé Querétaro por vez primera. Ciudad patrimonio de la Humanidad. Sus piedras mezclan belleza y armonía. Nunca visité con Alejandro esta ciudad, pero sé que aquí tuvo grandes amigos.
Alonso Barrera, lleva el centro cultural La fábrica, me sorprendió su saber hacer, quizá más por su juventud. Fue realmente una sorpresa, que todavía paladeo, la escenografía que realizó del cuento "Por unos zapatos rojos". María Cortina y yo nos encargamos de presentar los dos libros, ante un público que combinó la juventud, de los, supongo, asiduos a este prometedor espacio, y los amigos, admiradores de Alejandro.



Calendario de presentaciones: ver



17 octubre 2009

Tirado bocarriba frente al inmenso firmamento




TIRADO BOCARRIBA FRENTE
AL INMENSO FIRMAMENTO


Mis amigos–
¡qué miedo!–
mis amigos.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:


16 octubre 2009

.. en Guanjuato: San José Iturbide (I)


Hoy en la tarde, será todo nuevo para mí, las personas y el lugar. Os invito a:












Calendario de presentaciones: ver

15 octubre 2009

.. en el cielo camino de San Luis Potosí


Para estos días de tanta carretera, de soledad, de distancia del centro de una misma, viene bien esta fotografía que nos regaló el cielo llegando a San Luis Potosí.

Azul como Alejandro, y tan llena de paz.

14 octubre 2009

Disculpa




DISCULPA
A Fayad Jamís.


Yo aprendí a querer a mis amigos
al calor de Attila József
(y conocí su calle en Budapest).
Hice entrar entonces en mi corazón
a muchos más
de los que cupieron en mi casa;
esta realidad
me hizo salir un día,
avergonzado,
a disculparme por los patios
atestados de fariseos
y de mercaderes.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:



NOTA: Poema no dedicado en "Poesía 1963-1993"-Alejandro Aura
NOTA: Diferente puntuación en "Poesía 1963-1993"-Alejandro Aura

13 octubre 2009

.. en el Museo del Virreinato de San Luis Potosí (I)


El Museo tiene toda la calidez de los edificios centenarios, esa calma de los ancianos que dejan su mirada perdida en la lejanía. Nos reunimos en una pequeña sala, pero de techo altísimo como si la hubieran habitado gigantes en otros siglos.

Pequeña, donde me siento más cómoda. Y que permite ver la cara de cada persona y la del público, que es otra. Es una cara de múltiples caras, única, efímera e irrepetible y que tiene su propio carácter. Ayer el público tenía una cara seria. No sé cómo fue mi intervención, pero sí que la actuación musical de Fernando del Castillo se contagió de esa seriedad.

Estaba anunciada Marta Aura para leer pero una bronquitis la retuvo en cama, así que solamente Ysabel Galán puso su voz.

Comenzamos con el vídeo "Alejandro Aura para siempre en Coyoacán". Ysabel puso su voz al poema de Volver a Casa, en el que Alejandro expresó su voluntad: Pasan las estaciones.4

Presentó "Cuentos y ultramarinos" Armando Adamé y yo leí mi prólogo inédito. E Ysabel nos hizo entrar en el extraño caso que nos sucedió en Madrid: "Un caso extraño".

Seguimos con "El aura de Alejandro". La presentación la hizo Jesús Olague, zacatecano y asiduo lector del blog de Alejandro Aura, le contacté, le invité y aceptó. Le agradecí su texto porque me hizo revivir momentos del blog, porque me hizo vivir el punto de vista del otro, del lector a la espera de los textos que Alejandro "como el pan cocinaba a diario" en su blog; y le agradezco porque se atrevió a presentarlo:

El aura de Alejandro... Aura, en San Luis Potosí

Ysabel nos recordó en las palabras de Alejandro como preparar la ensalada César.

Se cerró el acto con las canciones de Fernando del Castillo y a la guitarra Juan Pablo Rivera.

Quiero acabar agradeciendo y felicitando a los organizadores, todo funcionó con precisión de relojería, gracias a Concepción Nava, la directora del Museo.

Calendario de presentaciones: ver

12 octubre 2009

Nacional



NACIONAL


¿Qué te puedo decir?
Que mientras tú te callas
yo vivo cien veces el silencio,
sectario de órdenes lejanas,
con las leyes a cuestas
y acongojado de pasar,
sin más ni más,
por la tierra de luz del paraíso.
¿Qué te puedo decir, pues,
amor,
patrona de mis cosas de la tierra?


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

11 octubre 2009

.. en el Zócalo de la Ciudad de México (II)


Ayer fue la presentación de los dos libros. Y así os lo cuento:

Nos acomodaron en una salita de butacas blancas dentro de la carpa "Julio Cortázar", frente al público y a enormes cabezas recortadas de escritores que adornaban el recinto, me fijé especialmente en José Emilio Pacheco, porque estaba frente a mí y le sentí muy atento, los demás andaban como ausentes en su personalidad de papel. Y yo, que no acababa de sentirme cómoda, en esa salita sin paredes en la que se colaba todo el ruido de los vecinos, comencé a dar paso a los participantes:

María Cortina presentó "El Aura de Alejandro. Fragmentos del blog"
Subió Marta Aura a leer "Aguas con el Zócalo", perfecto para el lugar y texto todavía de actualidad.

Ricardo Cayuela presentó "Cuentos y ultramarinos".
Y el encargado de la lectura fue Simón Guevara, que eligió "Mi hermana Lola, mi hermanita". Para mí se trata de un cuento muy conocido, pero la brillante lectura y las caras a la expectativa del público me aportaron nuevos significados de esa inquietante narración.

Llegó la hora de Fernando del Castillo que cerró el acto con toda la magia que pone a lo que toca, mejor dicho a lo que canta, y sentí que cerró las paredes del recinto con su calidez.

Desde el inició apareció Irma con su gran eficacia, fue resolviendo todo lo que había quedado en manos de la improvisación, los separadores, las fotos, la venta de los libros ...

(... continuará con las fotos, el audio y los textos ...)

Y así lo contaron ellos:

Informó la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad

México, DF, a 10 de octubre de 2009
Se presentan en la Feria del Libro en el Zócalo dos libros de Alejandro Aura

· El Aura de Alejandro incluye fragmentos del blog que el escritor hizo en la etapa final de su vida

· Cuentos y ultramarinos reúne textos escritos a lo largo de la vida de Aura, seleccionados por él mismo

El Aura de Alejandro y Cuentos y ultramarinos, libros de Alejandro Aura, se presentaron esta noche en el marco de la Novena Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México. La presentación de los volúmenes estuvo a cargo de Milagros Revenga, última pareja del escritor, y de María Cortina y Ricardo Cayuela, amigos personales del poeta. Marta Aura, su hermana; y Simón Guevara Aura, su sobrino, leyeron fragmentos de ambos volúmenes.

Cuentos y ultramarinos, publicado por la Ediciones Sin Nombre, reúne textos escritos a lo largo de la vida de Aura, seleccionados por él mismo; mientras que El Aura de Alejandro, editado por Sabor a Aura de Milagros Revenga (la primera edición fue de la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal), incluye fragmentos del blog que el escritor hizo en la etapa final de su vida (falleció el 30 de julio de 2008).

Al presentar El Aura de Alejandro, María Cortina comenzó por preguntar: “¿En dónde se encuentra la sustancia de la obra de Alejandro Aura, en el poeta, en el dramaturgo, en el actor, en el danzonero, en el promotor cultural, en el cocinero de palabras y manjares, en el conversador, en el diplomático, en aquél que le soltó las amarras a la cultura, en el lector incansable o en Alejandro, el bloguero?”.

¿En cuál de todos estos Alejandros descubrimos el aura de Alejandro?, añadió, “¿dónde, la intensidad de la vida? Ya lo escribió Julio Trujillo: el blog de Alejandro es vida, pura vida, revienta de vida. Por eso, desde que comenzó a escribir todas las mañanas en su blog, Alejandro comenzó a estar cada día más vivo. Mientras más se ataba el cáncer a su respiro, más pura, más fuerte, más intensa se fue haciendo su palabra y su obra”.

Este libro, es una muestra de lo que fue su blog, “pero también es una prueba de que si en algo Alejandro se equivocó fue en creer que todo acabaría con su muerte. El volumen está integrado por 24 fragmentos de textos de este sitio”, concluyó Cortina, tras señalar también que “esta Feria del Libro en el Zócalo es una de las locuras geniales de Alejandro Aura”.

Por su parte, Ricardo Cayuela, al presentar Cuentos y ultramarinos, señaló: “No se me ocurre mejor escenario para hablar de Aura que justamente el Zócalo de la Ciudad de México en una Feria del Libro. Efectivamente reúne este momento dos de las pasiones del hombre público que fue: la pasión por la Ciudad de México, que lo acompañó desde niño hasta sus últimos días, y, desde luego, la pasión por la cultura: era un promotor cultural que tenía el extraño don de transmitir la pasión por la cultura, labor que hizo en todos los ámbitos de su vida”.

No se exagera al decir que es de la estirpe de los constructores de México, sostuvo, “desde su labor de crear clubes de lectura con sus propios recursos hasta la conformación de la Red de Libro Clubes de la Ciudad de México (que dependen actualmente de la Secretaría de Cultura)”.

El libro, comentó Ricardo Cayuela, “es una amplia selección de autor de sus trabajos en prosa. Es lo que se llama un volumen de varia invención: hay fragmentos de un diario, crónicas de un viaje, retazos de una narración, cuentos y también muchas viñetas urbanas”.

“Me parece que lo que le da unidad a este libro es justamente el tono inconfundible de Alejandro que tenía igual cuando hablaba por televisión que cuando recibía sus amigos en la casa: esa calidez tan especial de transmitir con humanidad y con inteligencia las ideas”.

Quien quiera conocer a Alejandro Aura fuera de sus poemas —que son la esencia evidentemente de su obra— concluyó, “tiene una muy buena oportunidad en Cuentos y ultramarinos para ver esa voz discursiva que tan suya; todo el libro es una cálida conversación con el lector”.


Calendario de presentaciones: ir

10 octubre 2009

Discurso




DISCURSO

La melancolía,
hermanos,
no tiene
la grandeza viril
de la
nostalgia.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

09 octubre 2009

.. mañana en el Zócalo de la Ciudad de México


Mañana será la presentación en el Zócalo, me llegó de Carlos Carranza este correo informado de todas las actividades que habrá ese día en el mismo café literario y que tienen de fondo a Alejandro Aura:

"... Tengo el enorme gusto de invitarles a la lectura que, por por iniciativa de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, el Club de Lectura las Aureolas llevará a cabo por vez primera "fuera" de su sede histórica, el Hijo del Cuervo. La cita es el sábado 10 de octubre a las 11 de la mañana en el Café Literario "Julio Cortázar", de la Novena Feria Internacional del Libro de la Ciudad de México, en el Zócalo capitalino -así es, en el mismo corazón de nuestra Ciudad.

Además, Pedro Pablo Martínez hablará del trabajo y la diversión que hemos desarrollado en el club en la charla "Experiencias en fomento a la lectura", pero a las 18 hrs.
E inmediatamente después, se presentarán los libros “Cuentos y ultramarinos” y “ El aura de Alejandro”, un poco después de las siete de la noche. Ambas actividades se llevarán acabo en el mismo foro "Julio Cortázar".
De esta manera iniciamos nuestros festejos con motivo del XV aniversario del Club fundado por Alejandro Aura para compartir y disfrutar de la lectura como un acto divertido.

Arturo Beristáin, Pedro Pablo Martínez, Hernán Bravo, Carlos Carranza, Héctor Iván González y todos los lectores de nuestro Club los estaremos esperando. ¡No cabe duda que pueden armar una buena jornada sabatina!"

08 octubre 2009

El humilde




EL HUMILDE


Y si no me glorio
vanamente
de vanagloriarme
en vano
es porque soy
el hombre más humilde
del universo.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:


06 octubre 2009

Poeta al aire



POETA AL AIRE


Alto y recio,
como una montaña
alta y recia;
miserable
como una lágrima
llorada por sí mismo.

Humanamente
se comporta
ese poeta.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:

05 octubre 2009

.. en los homenajes del 2008 (VIII)



Desde que escuché este texto por vez primera pensé o sentí o las dos cosas: cuántas cosas sorprendentes, deliciosas entorno a Alejandro, me alcanzará la vida para conocer otra, la de él.
Y le dio las gracias a Armando por compartir sus recuerdos.


SE QUEDARÁN LAS COSAS

Flota la tristeza
como una piedra de tezontle.

Alejandro Aura


Conocí a Alejandro Aura en otra era, como por 1970 o 71, cuando don Luis Chessal, director de Letras Potosinas, una revista que apareció durante más de cincuenta años -marca que está en vías de superar Dosfilos- nos propuso, a los jóvenes anacrónicos que éramos en la Sociedad Literaria Manuel José Othón, invitarlo a San Luis Potosí, para que hiciera una lectura de su poesía en la entonces Casa de la Cultura de San Luis Potosí, hoy Museo Francisco Cossío, tan significativa para algunos de nosotros.

Fuimos en su busca Enrique Márquez y yo a la ciudad de México, lo encontramos en la galería de arte Aura-Bracho, por Mariano Escobedo; supongo que acordamos los términos de su visita, para la que conseguimos patrocinios quién sabe cómo, también supongo que el arquitecto Cossío, director de la Casa, nos ayudó, pues Letras Potosinas salía cuando podía y era pobre.

Una noche de domingo con apagón tocaron a la puerta de mi casa, abrí y el poeta de México, el que nos había deslumbrado con Alianza para vivir, estaba frente a mí, pasmado lo pase a la sala y, como dijo que tenía sed, le ofrecí ¡agua!, pues en aquella casa donde vivía con mi madre y dos tías, algo más que rompope o cinzano en ocasiones especiales, era inimaginable.

Le propuse mostrarle el centro de la ciudad, desde Independencia y Comonfort, a una cuadra de Aranzazú, caminamos por algunas calles, en la primera de Zaragoza calificó de cachondos los balcones barrocos. Si en pleno siglo XXI, las noches de domingo es difícil encontrar un bar abierto en San Luis Potosí, en aquellos remotos días era imposible; entramos al café del Hotel Concordia y pedimos dos tazas de lo mismo; mis bolsillos estaban vacíos y los de Alejandro también, lo cual me pareció inverosímil, pero la cajera era madre de un alumno y me los fió.

(A José de Jesús Sampedro primero lo conocí por Alejandro Aura, que en Zacatecas hacía cosas por la literatura además de escribir, dijo, que le enviara algunos poemas a ver si los publicaba, no lo hice; empezaban, como ya dije, los setenta).

Así se inició una amistad que me abría las puertas de su casa cada que lo visitaba en la capital, o me aseguraba una buena mesa en El Cuervo o El Hijo del Cuervo, lugares de teatro, música, letras y trago que Alejandro regenteaba en Coyoacán.

Mi tía Carmela amaba intensamente la vida, era telefonista y escuchaba la Hora Nacional, ahí descubrió un poema que dice: Yo tenía un hermano mayor/ de pie sobre la luz;… /Se habló de inteligencias y de escobas, …Él era siempre mejor que yo/ cinco años/…Hace cinco años se casó mi hermano. /Hace cinco años que no crece ya mi hermano. /Mi hermano, /mi hermanito menor, mi consentido. Le gustó, pues le recordó a su hijo mayor, me lo contó y alardeando le dije que el autor era mi amigo.

En 1973, Alejandro ganó el Premio Nacional de Poesía de Aguascalientes y se fue a gastar el dinero a América del Sur, pasaron meses y una noche yo llegaba a la casa de mi tía, por la Condesa en la Ciudad de México, cuando alguien gritó “¡Armando!”, yo no volteé porque era inverosímil que alguien me conociera; hasta que lo escuché con todo y apellido no tuve duda, era el poeta que había detenido su viejo Vauxhall y me llamaba, mientras también mi tía llegaba y los presenté; jubilosamente entramos, ella sacó una botella de brandy a la que dimos fin para que se iniciara otra amistad. Ahora la enfermedad la ha sumergido en el olvido, enemigo de la vida.
Muchos otros recuerdos se pueden engarzar en estas líneas, encuentros en Guanajuato o en Zacatecas, referencias a mi persona en algún programa de televisión, encuentros a través de amigos comunes, certeza de una dadivosa amistad.

Los oficios que ejerció Alejandro Aura se pueden resumir en la palabra comunicación; el teatro, la radio, la televisión, la promoción cultural, la necesaria promoción de la lectura, recientemente el blog y la más intensa forma de comunicación con la palabra: la literatura, la poesía.

Cada vez es más difícil encontrar el silencio para la escritura, cada vez es más grande el espacio que ocupan los recuerdos en mi ser, cada vez es menor el espacio que ocupa la esperanza, pero no pasa un día sin aprendizaje. Hubo una vez un poeta que portaba su yo en la superficie y eso, a veces, lo hacía sospechoso; era feo pero nadie lo podía creer por su conducta de adonis; se largó a vivir a Madrid y allá, para variar, también fundó sus maravillas, y las compartía en sus poemas y, al último, en un blog que se fue haciendo una necesidad; antes de sumergirme en los papeles del día tenía que acceder a él, ¿Cómo amanecería Alejandro?, trataba de leer entre líneas si había dolor o desesperanza, y entre la gallardía pasaba alguna sombra; muchos eran y son los amigos, casi todos convivieron más con él y, a veces, muchas, soy más silencioso de lo que quisiera, me gusta escuchar y a Alejandro le encantaba, ¡cómo no!, ser oído; también hacer los honores de la hospitalidad y en algunas ocasiones llevaba mis tesoros a sus casas.

Cuando uno se para en el presente y hace cuentas se sorprende de lo largo que es el ayer, siempre parece que apenas fue ayer.

Algunas de estas palabras fueron para la presentación del libro Se está tan bien aquí, poesía de Alejandro Aura, que con la presencia del autor se realizó en San Luis en octubre de 2007, un libro escrito para afirmar la vida en medio de un cáncer pulmonar a consecuencia del cual murió el 30 de julio de 2008, en Madrid; hoy no encuentro mejor manera de despedirlo y afirmar su permanencia que citando sus palabras:

Así pues, hay que en algún momento, cerrar la cuenta, pedir los abrigos y marcharnos,
aquí se quedarán las cosas que trajimos al siglo
y en las que cada uno pusimos nuestra identidad;
se quedarán los demás, que cada vez son otros
y entre los cuales habrá de construirse lo que sigue, también el hueco de nuestra imaginación se queda
para que entre todos se encarguen de llenarlo,
y nos vamos a nada limpiamente como las plantas, como los pájaros, como todo lo que está vivo un tiempo
y luego, sin rencor, deja de estarlo.


Armando Adame


04 octubre 2009

El zorro del desierto



EL ZORRO DEL DESIERTO


Yo soy un
viejo astuto,
colmilludo,
adjetivado
y cabrón,
me confesó el muy zorro.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:


NOTA: NOTA: Diferente título. En original: "El zorro del desierto"; publicado en "Antología 1963-1993": "El zorro".

03 octubre 2009

.. en el tren a Aranjuez


Quería contar muchas cosas sobre Aranjuez, la principal que allá nos casamos, la otra que yo pensaba ir en tren pues amo este medio de transporte, pero los amigos dijeron que era una locura así que nos llevaron en coche. Fue un cuatro de julio.



Ahora tuve que ir a pedir un acta de matrimonio y fui en tren, claro, disfruté cada escena que me brindaba el ventanal y grabé algunas:

Llegando a Aranjuez:
video

Los olivos:
video

De regreso, entrando en Madrid:
video

02 octubre 2009

Coloquio



COLOQUIO


Los edificios viejos
del centro de la ciudad
me hablan
de tú.


Escúchalo en voz de Simón Guevara Aura:


01 octubre 2009

.. en este texto de José Ramón Enríquez




Hay muchas personas del entorno de Alejandro a las que no he llegado a conocer en persona todavía, pero de las que he oído hablar, José Ramón Enríquez es una de ellas.

En este texto que apareció en el último trimestre del año pasado en la revista Paso de Gato, hace una estupenda semblanza de Alejandro desde la experiencia teatral, que define perfectamente al hombre.

Gracias José Ramón.


Alejandro Aura


por José Ramón Enríquez


Cuando me he referido a Alejandro Aura como a un juglar no he tratado simplemente de abocetar alguna metáfora amable o cualquier otro recurso retórico. He querido definir al actor, poeta, autor teatral, conversador, funcionario y director de escena que él fue dentro de una categoría específica de la dramaturgia, aquella que tiene como punto de partida lo que podríamos llamar con Barthes “el placer del texto”, con todos los significados de palabras como “placer” y como “texto”.

Es decir, como los juglares, Alejandro partía de un amor sensual (no sólo ideológico) tanto por la palabra como por la gestualidad que la acompañaba. En segundo término ponía la voluntad de documentación, la actualidad temática o la originalidad en la anécdota, aunque no dejaran de ser importantes.

Si la palabra "juglar" viene del latín joculator, el que juega, llega a nuestro idioma desde el provenzal ya con su sentido de cantor, de contador de historias, de acompañante en las fiestas populares, en las raras alegrías, las gestas y los sueños compartidos por los pueblos. En nuestra historia literaria, ante el mester de clerecía, oficio poético de los maestros del pueblo, el mester de juglaría se alzaba como oficio poético de ese pueblo que se hablaba a sí mismo, sin magisterio alguno, sólo con el júbilo que produce compartir la palabra.

Y Alejandro era un cantor jubiloso tanto arriba de escena como abajo. Mejor dicho, Alejandro era capaz de convertir en escenario cualquier espacio, inclusive el difícilmente poético de la estructuras burocráticas y convertirse por ello en “el mejor funcionario cultural que la ciudad se haya dado a sí misma, y que renunció a la dirección de su política cultural cuando la autoridad mostró desinterés por el arte y la cultura”, como lo definiera otro poeta, Eduardo Vázquez Martín, su colaborador en aquella gesta.

Discípulo de Juan José Arreola, otro juglar con todo el peso de la palabra, Alejandro quiso ser, como él, un gran actor. Y lo fue. Su emoción y su energía inacabables surgían del júbilo del oficiante y del contacto sensible tanto con un texto al que debía hacer carne cuanto con un público al que debía hacer suyo. Hacerlo suyo en la medida en que se volvía también de su propiedad.

Propiedad y propietario, al mismo tiempo, de público y de texto, contra principios que se quieren eternos de no contradicción. En realidad, un juego amatorio como Barthes quería no sólo en su definición del “placer del texto” sino en los Fragmentos y en su novela cercenada por la muerte absurda. Desde este juego me arriesgo a hablar de una “erótica del texto” a cuyo servicio se han puesto siempre los juglares. Y Alejandro fue un oficiante sin igual de tal mester.
Desde muy joven, en el taller de Arreola en la Casa del Lago, se entendió poeta y desde Silencio, pollos pelones se supo actor. Participó en puestas anteriores a esta de Carballido, dirigida por Dagoberto Guillaumin, pero he querido señalarla porque la vi, a la vuelta de mi casa, en Santa María la Ribera (foro del SNTE y calle del Naranjo). Alejandro tendría 18 o 19 años, yo 17 o 18, no nos conocíamos, pero ambos éramos de aquellos barrios.

No se detuvo nunca como actor. Actuó desde Sor Juana hasta Carballido, así como a Chejov, Musil, Lorca y Anouilh, por ejemplo. Lo dirigieron Guillaumin, Guevara, López Miarnau, Gurrola y Margules, también sólo como ejemplo. Y en 1979 quiso dar el paso a la dramaturgia con Las visitas, una obra que mezcló sueño y realidad, desde un hospital, con un paciente que hablaba del dolor y del amor, mientras llegaba el flautista de los orígenes -tres décadas antes de que a él le tocara visitar hospitales y escuchar el sonido final-; un llamado que anunció para Alejandro, estoy cierto, una nueva forma del amanecer.

A Las visitas siguió el gran éxito de Salón Calavera que dirigió él mismo para reescribir la textualidad sobre la escena. Ahí denunció la corrupción de un sindicato, la ANDA, que pretendía representar a su gremio. Y después, un juego entre la modernidad radiofónica y el mester de siempre: XEBululú.

Supo conversar como el mejor, ejercer el difícil oficio de anfitrión, dar de comer como nadie y hacer sentir siempre bien a quien con él se encontrara. Como decía Manrique, “¡qué amigo de sus amigos!”…

¡Qué juglar..!