30 agosto 2009

.. en los homenajes del 2008 (IV)



El día 29 de agosto fue el homenaje en Zacatecas. Volamos desde el DF muy temprano. Escribí a los pocos días este texto, me lo pidió María Dolores Bolívar, y tomé fotos, así los recuerdos se esclarecen como la tinta invisible con el calor.




RECUERDOS DEL HOMENAJE A ALEJANDRO AURA EN ZACATECAS

Me pregunto si ese cambio de colores de Zacatecas era su forma de decirme: “yo también sufro la muerte de Alejandro Aura”. Puso de verde su desierto amarillo, y encargó a las nubes que cubrieran el azul intenso de su cielo. Era la primera vez que pisaba esa ciudad sin Alejandro, me dormí para que la tristeza no me arrastrara a sus cavernas.

Luego fui encontrado a los amigos, a Fernando del Castillo cuya sonrisa ilumina un día sin sol, a Eduardo Vázquez dispuesto una vez más a brindar por Alejandro, a Julio Trujillo que venía desde España donde fue testigo directo del canto que Alejandro fue capaz de hacer con el cáncer, a Juan Manuel de la Rosa que pintó tantas veces el ritmo de los versos de Alejandro, a Andrés González Pagés y a Armando Adame testigos de los primeros poemas de Alejandro. Todos ellos participaron en el homenaje guiados por el siempre discreto José de Jesús Sampedro. Me fueron arropando con abrazos y con palabras.

Mientras llegaba la gobernadora, Amalia García, coincidí en la sala de espera con una entrañable anciana, a la que había visto transportar desde el hotel en una silla de ruedas, dos mozos la bajaron y la subieron por las escaleras cada vez que fue necesario. Solo cuando me la presentaron me di cuenta de que la ancianidad era una máscara, pues sus ojos vivos y su cuerpo menudo eran los de una muchacha, pensé que iba a incorporarse en cualquier momento y ponerse a bailar. Era la escritora homenajeada en la Feria del Libro, Amparo Dávila. No sé cómo nuestra conversación de desconocidas desembocó en su lugar de nacimiento Pinos, Zacatecas, ¿Pinos? Por supuesto que lo conozco ahí me llevó Alejandro en una de las veces que hicimos el recorrido Zacatecas-San Luis, y ahí muy cerca comprábamos el mezcal que por litros llevábamos a España cada año. Pues ahí están las haciendas que fueron de mi padre, La pendencia y Saldaña, dijo ella. Recuerdo que Alejandro me hablaba de esas haciendas, y de como el negocio del mezcal se había venido abajo. Amparo también me contó esa historia, desde su punto de vista, lo que pasó es que a ella que era la única heredera no le interesó nada el negocio, solamente la literatura.

Confieso mi perplejidad por la coincidencia, Saldaña era el lugar en el que parábamos y cargábamos el coche con bidones de plástico rellenos del oro líquido, ese que luego compartíamos especialmente con los amigos mexicanos en Madrid, aunque poco a poco los españoles se fueron aficionando también a ese mezcal seco del desierto. Llegamos a atribuirle propiedades anticancerígenas.

Son esas coincidencias que tanto acontecían entorno a Alejandro y que siguen sucediendo, esas cosas raras que inevitablemente me llevan a pensar que quizá sí existe una armonía en el universo y de lo que Alejandro se reía.
Llegó la gobernadora, acabamos la plática, comenzaron los homenajes, las palabras de Amalia García tuvieron esa calidez que la caracterizan. Después brindamos con mezcal, y me di cuenta de que ese sabor me hace sentir en casa junto a Alejandro. Dormí tranquila.

Al día siguiente salí de Zacatecas, disfruté una vez más de esa carretera sin fin, sin curvas que lleva a San Luis. En el coche íbamos Fernando del Castillo, Eduardo Vázquez, María Aura y yo escuchando los poemas de Othón “El Idilio Salvaje” y "Pastoral" en la voz de Alejandro Aura, disfrutábamos los armoniosos huizaches, la esbeltez de las palmas chinas, los inacabables nopales del desierto verde limitado por montañas lejanas con hilachas de nubes. Un sector de arco iris apareció en el horizonte, llegábamos a Saldaña. Paramos, nos dieron mezcal para probar y casi una hora de deliciosa plática. Compré diez litros para brindar en el homenaje que se le hará en Madrid, !por Alejandro!.

Milagros Revenga
Viernes, 12 sep2008


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