23 octubre 2009

.. en el camino a Colima.


Llegamos anoche a Colima desde Morelia, con etapa en Apatzingan, donde la magia y la música, el son michoacano, rodeó nuestra aventura.
Morelia, Tacámbaro, Paztcuaro, Apatzingán, Uruapan, Carapan, Purépero, Zapotlán en la noche, dejarán para siempre de ser puntos sobre un mapa de carreteras, porque ya se mezclaron con otros nombres: Rosario Ortiz, Pedro-Ignacio García-Quiroz, Raúl Eduardo González, Manuel Ortega, Juan Pascoe, Sue, Jaime Arrangoiz, Marta, Laura y Violeta cuya calidez e intensidad cambian la escala del mapa. Al que añadí un nuevo lugar, para responder cuando me pregunten y, ¿usted de dónde viene?, de Sueñámbaro, en Tierra Caliente, cerca, muy cerca de Apatzingan, "vayan", les diré, "allá también se puede soñar despierto".
En la carretera ascendente desde Uruapan, la luz del atardecer se extendía sobre la verde llanura, como un velo de seda que resalta los rasgos de un rostro, porque deja que la imaginación trabaje en completar esa belleza.
No fui capaz de fotografiarlo, pero sí esta nube que nos acompañaba, y que me recuerda a un sueño en el que Alejandro era una nube sobre la cima de altas montañas:



Mañana se presentarán acá los libros de Alejandro, informan en esta nota de prensa que contiene muchos datos incorrectos, lo cual permitirá en el futuro construir un Alejandro aún más polifacético de lo que fue:

Presentarán obra de Alejandro Aura

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