17 marzo 2010

..en el encuentro de Vital Alzar


Lanzó Alejandro una de sus botellas al mar, fue hace tres años, ¿alguien sabe de Vital Alzar?. Ninguna respuesta, nada en Internet. Sobre eso escribió el poema: 17mar2007: Navegantes

Un mes después hubo una segunda reflexión: 23abr2007: Navegantes

Y, hace una semana, en la Ciudad de México es uno de esos domingos radiantes, jacarandas iluminando edificios en obra negra, por las díficiles aceras me sentía flotar más que caminar, como en los domingo primaverales de Madrid, deseaba que una deliciosa conversa dure más que un atardecer, que un reflejo dorado en el agua que cae de la Cibeles (lo de acá), que un helado templado, que un sorbo de tequila, y sonó un teléfono, de esté lado dijeron: “ya sabes que si algo necesitas está Vital Alzar allá”.
Me sonaron las alarmas, esperé impaciente al final de la conversación, y pregunté:
- ¿Vital Alzar el navegante, está vivo, seguro?
- Sí, claro, es mi amigo, quieres que te ponga en contacto con él.

Ahora que leo y vuelvo a leer el poema de Alejandro me encantaría hacérselo llegar, que continúe la historia. Eso tiene lanzar botellas al mar, tocan tierra en lo que era un futuro sin fondo.



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