01 marzo 2010

Hermano II



II


Toda esta vez que anduve caminando
si tuve miedo fue de estarme quieto,
este...de que muy bien comido me quedara quieto,
o de que el sol –como dijeron– se quedara quieto;
porque de ver cansancio y hambre y lo que vemos,
o de que alguien me vaciara su odio en la barriga
(si acaso de que el amor no fuera como pienso)
la verdad es que no tuve miedo sino prisa,
tácitamente loco, tuve prisa,
como el que va corriendo a su trabajo;
si acaso un poco de miedo por los niños,
otro poco, si acaso, por las flores;
pero por mí, por ustedes, por esto que esperamos
–amplias calles tranquilas en el alma–
más que otra cosa tuve prisa,
por eso me ven como nervioso un poco.


Escúchalo en voz de María Aura:

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada