02 marzo 2010

.. en otro dos de marzo



Quise dejar el día de hoy para hablar de nuestro cumpleaños y me salté la alternancia de los poemas.
Le doy vueltas a qué palabras, imágenes, enlaces utilizaré para estar a la altura del día, para que la celebración se comparta allende los mares y allende los cielos. Y al llegar el momento todo se resuelve con la fluidez de un riachuelo de agua clara, con dos peces azulados dejándose llevar.

Elegí estos enlaces para llevaros a su blog, los dos últimos cumpleaños que celebramos juntos: 2mar2007 y 2mar2008

Elegí este poema encontrando en el archivo de Alejandro, escrito el dos de marzo de 1962:

Lo primero que supe fue la soledad.
Nací solo.
Pero me engañaron,
me hicieron creer
que el mundo estaba lleno
de senos
color de leche caliente,
de palabras dulces de madre.

Dieciocho gritos seguidos.
Dieciocho árboles deshojados
y vueltos a florecer.
Las frutas podridas se caen dieciocho veces
del árbol de las palabras.

El mes de marzo es marzo nuevamente
y me recuerda mi soledad.

Dieciocho veces
dos de marzo.
Y aún estoy mudo.
Dieciocho veces
he dejado escapar mi voz
hacia mi propio sonido.

Ahora es el día de la única verdad:
el tiempo.
Es el día de las manos
y los brazos que abrazan el vacío.
Es el día de las palabras
que gritan su silencio hueco.

Dieciocho veces
he contado mil años,
uno a uno,
uno a uno,
con los dedos,
con la voz,
con el deseo.

Dieciocho lágrimas contadas.
Dieciocho bocas leprosas.
Dieciocho pasos
marcados con cicatrices.

El principio es la promesa del final.
La bolsa transparente fue mía nada más.
Estaba solo en el principio,
entre voces ajenas,
entre caricias ajenas.

Dieciocho veces
he vuelto a escuchar las voces
y a sentir las manos ásperas
que fingen las caricias.

Dieciocho veces de llanto.
Dieciocho de soledad.
Dieciocho silencios.
Dieciocho marzos.
Dieciocho veces.
Dieciocho.

Y confieso que hubiera elegido la luna para redondear la celebración, para bailar un danzón, pero me dijo que para la próxima será.

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