24 febrero 2009

Tres cosas (III)


TRES COSAS

III

Ya que levante el primitivo vuelo
a las remotas bóvedas del alma,
casual, accidental, antiguo, magro,
prefabricado y dócil pendolario;

ya que no tenga médula en los huesos
ni sustancia ninguna en la mirada
y ande nomás gozándome en el aire
con el puro penar de mis pecados;

ya que me vaya para nuncamente,
como las letras que se van, como las aves,
y que ni un resto de calor perviva

de la viva violencia de mis manos,
quiero que anudes mis recuerdos dúctiles
y cierres para siempre nuestra calle.

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