08 abril 2009

Yo te platico, Juan (I)



YO TE PLATICO, JUAN

I

Tú no supiste, Juan, lo que pasó este día
porque no vives en la calle de mi casa,
pero yo te platico
porque sé que te hace huella toda pisada
sobre el mundo;
yo te platico porque sé
que tú quisieras estar en todas partes.

Hoy un coche atropelló a una bicicleta con un niño.

Ay el niño con su suéter rojo
como una escultura
sobre el espacio negro de la calle,
ay el niño dormido junto al fierro.

Yo te platico, Juan, el mustang y su dueño,
la cantidad de gente que se puede juntar en un minuto,
yo te platico el teléfono y el grito,
pero no puedo decirte
la carrera negra y roja y loca
(iban los dos, porque ahí estaban los dos
en su tranquila siesta)
y el cinturón desabrochado
quién fue, quién fue, quién fue
–iba así, venía así, cruzó, frenó
y la camisa también desabrochada
al hospital, al hospital, decía
y el niño duerme y duerme, Juan
en los brazos de su padre.



Escúchalo en voz de Marta Aura:

07 abril 2009

.. en Coyoacán (IV)

En noviembre del año pasado, ya pasada la fecha de muertos, me llegaron unas "calaveritas", esos poemas que en México se escriben para la fiesta de muertos, y que Alejandro define muy bien en un poema suyo: Felicidad del oficio.

Me llegaron, decía, y me conmovieron. Estaban dedicadas a Alejandro, escritas por alumnos de la Escuela Secundaria "Héroes de Chapultepec" de la Ciudad de México, resultado del trabajo que habían hecho con el maestro Marco Antonio Cortés.

Les invité a que estuvieran presentes el día 7 de marzo. Trajeron su póster gigante sobre cartulina roja que ya habéis visto y uno de ellos, Willebaldo Heredia García, las leyó.

Aquí están:


Para poder leerlas, aquí están de nuevo:



Calaverita a Alejandro Aura
Valeria Castro Pérez


De familia humilde venía
y en la colonia Obrera creció
Alejandro Aura nació
pues un 2 de marzo llegó.

La ciudad de México fue
su cuna de abolengo
y aunque a Madrid se fue
en mi corazón lo tengo.

En la infancia escribía
inclinándose por la poesía
y su principal pasión
fue siempre la ficción.

No solo fue un poeta
también del teatro vivió
la danza fue su faceta
donde el teatro conjugó.

Aunque su Aura tenía
en apellido quedó
y el angelito creía
que nunca el fin llegaría.

Para que no lo alcanzara
la Gran Señora de Blanco
Alejandro se fue de escapada
a Madrid, con sus milagros.

El 30 de julio
finalmente llegó,
vestidita y muy feliz
la Catrina por Alejandro
Sin mentiras y sin ardid.

La ficción de sus trabajos
no lograron su salvación
pues la Catrina llegó
Y sin pensarlo se lo llevó.


A Alejandro Aura
Fernando Salvador Álvarez Pacheco

Dos mil ocho le gustó a la huesuda
para oír el poema de la Rosa Triste
que Alejandro Aura escribió.

Se puso poeta la flaca
y eso no lo entendía yo
pues su misión en la Tierra
es llevarnos al panteón.

Dramaturgo Mexicano
Las Costas Terrestres
Alejandro nos escribió.
Será que por eso la seca
al panteón se lo llevó.

Aura, Aura, le gritaban
un poema por favor
o con mis manos huesudas
yo te llevo al panteón.

A pesar de recitarle El Triste
Alejandro no se salvó
y descansa este gran hombre
bajo tierra del panteón.

Para: Alejandro Aura
Juan Manuel Martínez Rendón

Alex te puedo decir
lo digo con gran dulzura
yo te puedo bendecir
por promover la lectura.

A veces es necesario
ser un hombre de talento
llegaste a ser empresario
y todo mundo contento.

En la larga trayectoria
que en tu vida tuviste
ese teatro en tu memoria
se ha quedado muy triste.

Todo queda en el recuerdo
ese bar que existió
llamado el hijo del cuervo
que como teatro fungió.

Fuiste un gran poeta
y en tu rima se notó
que tuviste gran talento
y hasta el tiempo trascendió.

La flaca estuvo esperando
a este gran dramaturgo
y conociendo a Don Alejandro
ya le tocaba su turno.


Todo lo que sucedió .. en Coyoacán

06 abril 2009

Canto de la representación



CANTO DE LA REPRESENTACIóN

No nos gusta mucho decirlo
pero nos parecemos en oficio a los dedos de Dios,
para que entiendan. Yo era mayor que todas las
visiones posibles:
cuerpos, como quieran, humanos, inhumanos,
digamos árboles, mamparas, o agua y viento
y, bueno, lumbre.
Era muchos un día, para decir de qué manera
fui designado
a ennoblecer mi multitud de atrás y de adelante,
pequeña parte feliz, pequeño.

Igual que todos
como, duermo, etcétera, y lo demás que se hace
en la vida privada de las gentes.
Retrátame este instante, al cabo da lo mismo.
Esta es una cuestión
por la que yo respondo aquí,
y en donde quieran,
en la vida privada de las gentes.

No nos gusta decirlo, pero en verdad
(llegará el día en que todos los trapos
los saquemos al sol)
echados a vivir, acomodados, llenos de desconcierto,
pulimos nuestro gesto para dar cardillo,
¡qué hermoso!
y eso decimos
como si los dedos de Dios
tuviéramos palabras.
Porque al fin aquí está: bueno es
el amor humano
que así se representa
en uno solo
tantas veces.


Escúchalo en voz de Marta Aura:


05 abril 2009

.. un domingo mexicano desde Madrid


Es domingo, siento México en mis venas, necesito respirar su aire, entonces descuelgo el teléfono, hablo a los hijos de Alejandro, a los amigos, escucho un bolero, ojeo la prensa mexicana. Me preparo unos taquitos de huevos a la mexicana, me enchilo, me tomo una chela, y como regalo la tortilla, que cruzó el océano, que vivió en el congelador, se infla cuando la caliento en el comal.

Es un domingo de Alejandro, sin duda, así que me tomo un mezcal.

04 abril 2009

Canción del terco



CANCIóN DEL TERCO

Me dijeron que no,
terco mi pulso ha latido siempre,
porque es difícil azar
tomar del rabo la margarita justa,
del tallo, como dicen los hijos de Dios;
es muy difícil el canto,
puede ser,
a mí se me hace fácil.
Dice y dice me dijeron
todas las cosas que se dicen
cuando un lírico sucede a una familia:
sólo la paz de una buena casa
quiere el hombre,
sólo su buen aroma de cocina,
sólo su dormidor sillón, su chimenea
quiere el hombre.
Yo también, para todos;
yo también, pero cantando.

Me dijeron que no,
ah, terco, cómo me lates fuerte,
que mejor me callara: la soledad,
la indefectible soledad humana,
su presencia de nube, su esfumino,
la existencia de un algo y una nada
entre mi voz y tus ojos;
entre mi voz y tus ojos abiertos
lo que tu vista alcance, nada más;
y cerrados,
lo que mi voz te diga, nada más.

Que no,
pero no les hice caso
y me puse a trabajar;
oh qué terquedad la de mi pulso
que aunque yo me duermo
no me deja en paz;
y entre un oficio y otro
aquí me tienes.
Ahora tira tu lanza contra mí,
dime algo.



Escúchalo en voz de Marta Aura:


03 abril 2009

.. en un marcapáginas

Ayer fue un día muy largo, de esos en los que la noche sucede al día como si estuvieran hechos de la misma materia, de esos en los que el tiempo se sienta a descansar y te mira y te dice ¿qué onda!, así, interrogador y exclamativo, aquí me voy a quedar, no tengo ninguna prisa… y yo con la intensidad del día encima y sin sentir que en la noche se producía el cambio de tercio necesario para irme a dormir, permanecí sentada en mi “sillón de orejas”, en mi butaca de lectura, en la que escucho los antiguos LP’s, la que me arrulla las noches de insomnio, las tardes de siesta, la que recoge los pensamientos desbocados. Me senté a esperar, a esperar a que pasara.

Y aquí estoy de nuevo para mostraros este marcapáginas:



Que contiene un texto que Alejandro envío el día 23 de junio del año 2008 para promocionar su blog, y el mensaje acababa así:

Revelaciones como ésta y otras enseñanzas tan útiles como necesarias en:

www.alejandroaura.com (lo que ese día escribió)

La idea fue mía, quiero decir la que buscó un dibujo de CHAC que le fuera al texto.
El diseño de Irma, que tanto bien me hace.
Y CHAC es una de esas personas muy cercanas a Alejandro de las que todavía no he hablado, pero en cuyos rostros, además de en sus palabras también encuentro a Alejandro. Os invito a visitar sus blog-ilustrado:

Tiempo imaginario CHAC

Y, volviendo al inicio y para acabar, deciros que así hay días y que el tiempo finalmente pasa.

01 abril 2009

El azorado



EL AZORADO

¿A mí me han escogido?
¿Por qué?
¿Qué música puedo yo tener?
¿Qué he de decir?

A mí me gusta el confort,
la buena vida, el buen vino,
la buena plática, el café
y las flores.

¿A quiénes represento?
¿De qué puedo hablar?
¿Por qué yo?
¿Por qué yo?


Escúchalo en voz de Marta Aura: